La mañana del sábado amaneció soleada y algo fresca, propia del otoño. En la escuela, pequeños pasos ajetreados iban de un lado para otro ultimando los detalles de decoración y preparación para la Fiesta de la Cosecha y el encuentro de antiguos alumnos. Cuando el sol empezaba a calentar, comenzaron a escucharse las voces de los primeros niños y familias que llegaban con sus ricos pasteles, bizcochos, quiches… todos elaborados con frutos de la cosecha.
Dimos la bienvenida con un gran corro, los alumnos de la sexta clase y maestros de la escuela con sus voces y flautas, cantaron y bailaron el Romance de Rosalinda, animando al resto de invitados a unirse. Después, entre abrazos, saludos y la emoción de los reencuentros, la jornada se puso en marcha.
Los alumnos de sexta clase guiaron a los más pequeños en la plantación de bulbos por el jardín; también hubo un teatrillo de mesa dedicado a la época del año que vivimos; los antiguos alumnos y las familias participaron en el foro guiado por los maestros; la cafetería se llenó de aromas a calabaza y manzana; las castañas empezaron a asarse y el equipo de cocina comenzó a preparar la crema de calabaza.
La alegría recorría la escuela y se respiraba una profunda sensación de comunidad entre familias, alumnos y maestros, tanto de ayer como de hoy; la avenencia entre todos se hacía presente.
La escuela tenía un brillo especial, el sol regalaba su luz otoñal, la música llenaba de vida cada rincón y los niños disfrutaron de talleres y juegos. Fue también una ocasión para que los antiguos alumnos recordaran su infancia y sus aprendizajes en la escuela y la actual comunidad escolar pudo ver los frutos de los años que han ido conformando la Escuela Artabán.
Muchas gracias a todos por vuestra participación y por hacer posible este encuentro.