Este viernes visitamos a nuestros vecinos de la residencia Orpesa para regalarles nuestros bellos cantos con alegres villancicos.
Tanto los niños como los abuelitos disfrutan muchísimo el encuentro entre generaciones, y más aún con el regalo de la música que alegra el alma, desde los pequeños de 9 añitos ¡hasta la más veterana de 104 años!